TEBEOSFERA \ TEBEOTECA \ OBRAS  \  LIBRO DE CÓMICS


MUDO

Mudo

Guión y dibujo: Manolo Hidalgo

Edición: Ediciones Sinsentido

Rústica   |   176 páginas   |   b/n   |  12,90 euros

[ Cubierta del libro. Imagen de Manolo Hidalgo ]


MUDO, comentario por Jorge García


El guionista Felipe Hernández Cava lo ha contado en alguna ocasión: a la redacción de la revista Madriz (que él dirigía a mediados de los años ochenta) llegó un adolescente con unas planchas bajo el brazo donde imitaba el estilo del historietista estadounidense Richard Corben. Hernández Cava no supo muy bien qué decir ante aquellas páginas tan convencionales y anduvo a vueltas con ellas hasta que descubrió unos dibujos esbozadas en el dorso del papel. En esas figuras garabateadas inconscientemente durante alguna conversación telefónica se encontraba el germen del hoy conocido estilo de Manolo Hidalgo (Madrid, 1967). A la vista de unas imágenes tan desbordantes de vitalidad, el guionista sugirió al joven dibujante que abandonase la senda del mimetismo y emprendiese su propio camino. Desde entonces, Hidalgo se ha convertido en una presencia insólita en nuestros tebeos, como demuestra en el álbum Mudo del sello Sinsentido.

El libro tiene su origen en una pieza corta que Hidalgo compuso a finales de los 90 para la publicación madrileña Idiota y Diminuto, dirigida por su amigo Juanjo el Rápido. Aquel relato tuvo su eco en los medios profesionales, a tal punto que fue recogido por el editor francés Sylvain Gérand en la vasta antología Comix 2000. Animado por el éxito obtenido, Hidalgo retomó al héroe de esa ficción y elaboró cinco historietas más, todas cargadas de humor y gran fuerza expresiva.

La obra de este autor, como la de sus compañeros de generación, se caracteriza por la rebeldía contra toda suerte de convenciones. En Mudo, por ejemplo, se prescinde totalmente de la palabra (que no del sonido, ya que la historieta, por definición, carece de él) para narrar los avatares de un personaje anónimo que ama y padece en un entorno irreal y, al mismo tiempo, extrañamente cercano. Como afirma el crítico Francisco Naranjo, Hidalgo suple la ausencia de diálogo mediante el empleo de gestos y convenciones gráficas, evocando la esencia de la ira, el deseo o el miedo en una suerte de pantomima. En sintonía con esas emociones, el artista madrileño estiliza la mancha valiéndose de fuertes contrastes de luz que no dejan lugar al gris y acentúan el timbre expresionista que desde hace años distingue su trazo. Al respecto, la referencia a Edward Munch que contienen las páginas de este álbum supone toda una declaración de intenciones.

En paralelo al fértil diálogo que Hidalgo mantiene con el expresionismo, aquí entabla otro con el cine mudo y sus maestros, especialmente con Buster Keaton. En Mudo nos topamos con una encarnación del protagonista de muchas películas del viejo “Cara de Palo”: un individuo solitario en quien rudeza y emotividad se alternan sin apenas sobresalto ni contradicción. El trabajo del historietista traduce a la perfección esa mezcla de brusquedad y delicadeza, y aunque brille indistintamente en uno y otro registro, es en los momentos elegíacos donde, en mi opinión, nos brinda lo mejor de sí mismo. Es en esos instantes, suspendidos en el tiempo de unas viñetas de composición rigurosa, donde Manolo Hidalgo vuelve a sorprendernos dibujando en la otra cara del papel.


ENLACES:

Cuentos infantiles, de Manolo Hidalgo (Sinsentido, 2003)


[ © 2004 Jorge García, para Tebeosfera 041015 ]